Cada mes de julio, los cerros que rodean la ciudad de Oaxaca se llenan de color, música y el sonido de trompetas y marimbas. La Guelaguetza —la fiesta más grande y más fotografiada de Oaxaca— convoca a delegaciones de todas las regiones del estado. Y entre todas ellas, la delegación del Istmo de Tehuantepec es, sin duda, la más esperada y aplaudida.
La Guelaguetza: Origen Prehispánico y Significado
La palabra "Guelaguetza" proviene del zapoteco y significa "ofrenda" o "don recíproco". En las comunidades zapotecas, la guelaguetza es una práctica de cooperación mutua: cuando un vecino celebra un evento importante —una boda, un bautizo, la construcción de una casa— la comunidad aporta trabajo, alimentos y dinero, con el entendido de que esa ayuda será devuelta cuando sea necesario. Es un sistema de reciprocidad que ha mantenido cohesionadas a las comunidades zapotecas por milenios.
La celebración moderna de la Guelaguetza como festival turístico tiene sus raíces en los años 1930, cuando el gobierno oaxaqueño institucionalizó las danzas y tradiciones regionales en un espectáculo en el Cerro del Fortín. Aunque esto implicó una cierta teatralización de prácticas vivas, el festival también ha servido para preservar y difundir tradiciones que de otro modo podrían haberse perdido.
Cuándo y Dónde se Celebra la Guelaguetza
La Guelaguetza oficial se celebra los dos lunes siguientes al 16 de julio (día de la Virgen del Carmen) en el Auditorio Guelaguetza, un anfiteatro a cielo abierto construido en el Cerro del Fortín, en la ciudad de Oaxaca. En 2025 las fechas son el 21 y 28 de julio. Las funciones comienzan a las 10 de la mañana y duran aproximadamente cuatro horas.
Existen dos funciones por día: una matutina (con entrada de pago, categorías de palcos y gradas) y desde hace algunos años también versiones nocturnas y alternativas organizadas por comunidades indígenas que rechazan la comercialización del festival. Estas versiones alternativas, a menudo más auténticas, son un buen complemento o alternativa para el viajero interesado en la Guelaguetza más genuina.
Las Delegaciones del Istmo: Orgullo Zapoteca
La Guelaguetza está organizada por regiones, y el Istmo de Tehuantepec presenta su delegación con gran pompa. Las bailarinas istmeñas, vestidas con sus huipiles bordados a mano y sus enaguas de seda, son invariablemente el momento más esperado del espectáculo. La danza de la Zandunga —himno musical y coreográfico del Istmo— suele cerrar la participación istmeña entre ovaciones del público.
Lo que distingue a la delegación del Istmo no es solo la belleza de sus trajes, sino la dignidad con la que las mujeres zapotecas los portan. Cada bordado en un huipil puede representar meses de trabajo manual. Cada vuelo de enagua en la Zandunga es el resultado de años de aprendizaje de una tradición transmitida de madres a hijas.
El Traje de Tehuana en la Guelaguetza
El traje de tehuana es una de las vestimentas tradicionales más reconocidas de México. Consta de dos piezas principales: el huipil grande (usado sobre la cabeza en ceremonias especiales o llevado en los brazos durante la danza) y la enagua o falda de tela adamascada o de terciopelo con encaje en el ruedo.
Los colores del traje varían según el barrio y la ocasión. Para la Guelaguetza predominan los colores vivos —fucsia, amarillo, verde esmeralda— en combinación con bordados florales que representan elementos de la naturaleza del Istmo. La joyería de oro macizo que acompaña el traje puede incluir collares de monedas antiguas, aretes de filigrana y coronas elaboradas.
Frida Kahlo y la Tehuana: Una Conexión Histórica
La pintora Frida Kahlo popularizó el traje de tehuana a nivel internacional a través de su obra y su vida pública. Kahlo adoptó el huipil y la enagua como parte de su identidad política y estética, convirtiéndolos en símbolo de orgullo nacional y feminismo avant-garde. Se dice que fue su pareja Diego Rivera quien le presentó estos trajes, fascinado por la cultura del Istmo y por el poder que las mujeres zapotecas proyectaban al usarlos.
Gracias a la proyección internacional de Kahlo, la imagen de la tehuana trascendió las fronteras del Istmo y de México. Hoy, museos de todo el mundo exhiben retratos de Frida con traje istmeño, llevando la cultura zapoteca a audiencias que quizás nunca visitarán Juchitán.
La Gastronomía Durante la Guelaguetza
La semana de la Guelaguetza transforma el centro de Oaxaca en un festival gastronómico. Los puestos de mercado multiplican su oferta y se instalan mercados populares en el zócalo y los jardines cercanos. Tlayudas, mole negro con guajolote, chapulines tostados, tejate y mezcal son los protagonistas de la oferta culinaria.
Si tu visita incluye el Istmo antes o después de la Guelaguetza, La Terraza Juchitán te ofrece la experiencia gastronómica más completa y auténtica de la región. Nuestras tlayudas y el ambiente de la terraza son el complemento perfecto para un viaje que combina el festival de Oaxaca con la cultura viva del Istmo.
Cómo Asistir a la Guelaguetza
Las entradas para el Auditorio Guelaguetza se ponen a la venta con meses de anticipación y se agotan rápidamente. Los precios varían desde entradas gratuitas en las gradas más altas (sol directo) hasta palcos numerados con vista privilegiada. Se recomienda comprar en línea a través del sistema oficial del gobierno de Oaxaca y llegar al auditorio al menos dos horas antes del inicio.
Si no consigues entradas para el auditorio oficial, hay opciones alternativas: el municipio de Oaxaca organiza versiones comunitarias de la Guelaguetza en distintos barrios de la ciudad, con entrada libre. Estas versiones de barrio son más íntimas y en muchos casos más auténticas que el espectáculo central.
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